Caminando por la 27 de febrero se puede observar toda clase de sucesos. Un grupo esperando por su desayuno en un puesto de empanadas, personas haciendo filas para tomar un carro público, guardías en la parada de la OMSA esperando por ellas para no pagar pasajes, gente corriendo porque van a llegar tarde al trabajo, una yipeta que le da por detrás a un carro y este a su vez choca a otro delante, pero todos tienen algo en común, a todos se les ve la desesperanza, esa cara que tienen todos en este pueblo, que a veces parecemos un pueblo desalmado, sin corazón, llenos de problemas sin soluciones, todo el mundo esperando la oportunidad que nunca le llega, esperando conseguir algo que le haga olvidar sus penas…no sé que tendremos que hacer para que este pueblo vuelva a tomar su alma.





bueno hermano la vida no es un mero si no una reponsavilidad para que namorarno de la vida si al final tendremos que casarno co las muerte.