En pleno verano, en medio de infinitas tardes libres llenas de calor, un día de lluvia puede alegrarle la vida a cualquier adolescente. José tiene 15 años esa tarde salió con sus amigos a disfrutar de un refrescante baño bajo la lluvia, aprovechando los caños de agua de las diferentes casas vecinas, sin saber lo que le esperaba.
Corrían entre las calles lanzándose javillas unos a otros. De vez en cuando azotando la ventana o puerta de algún vecino, sin causar mayores. En una de esas, al parecer despertaron al dragón que dormía en la casa #45, quien sin pensarlo dos veces, al escuchar el estruendo en su ventana, tomó su arma, abrió la puerta y disparó al primer joven que vio directo al estomago. Cayó desplomándose en el pavimento y desde allí pedía auxilio, mientras su sangre se dispersaba en el agua.
Unos vecinos lo socorrieron, mientras otros llamaban a la policía, que apareció a los 30 minutos tocando la puerta #45. Allí dentro tardaron menos de lo que se tomaron en llegar, pues se toparon con que nuestro acusado era Coronel, así que su versión de intento de robo fue más creíble que la de José, sus amigos y los vecinos que por ahí estaban.





wao que historia más fuerte. Eso solo se ve en esete pedacito de tierra.